Cuenta atrás para la coronación de Carlos III: invitados, joyas, tradiciones rotas y otros detalles que ya se conocen

El 6 de mayo, el monarca británico será entronizado en Londres. Una ocasión única en siete décadas a la que acudirán más de 2.000 personas y de la que, cuando falta un mes, ya se saben multitud de detalles

30 días. La cuenta atrás para la coronación de Carlos III ya ha comenzado. Falta exactamente un mes para que el hijo mayor de la fallecida Isabel II sea entronizado como rey de la corona británica junto a su esposa, la reina Camila, un título que ya no va acompañado de la palabra “consorte” según han dejado por escrito en la invitación al evento que el palacio de Buckingham hizo pública el pasado martes. El próximo 6 de mayo Londres se convertirá en una gran fiesta repleta de actividades para el gran acontecimiento del año. Desde la muerte de la reina que más tiempo ha ocupado el trono de la historia del Reino Unido, el 8 de septiembre de 2022, se han ido conociendo detalles sobre lo qué ocurrirá el día de la coronación en la abadía de Westminster, Windsor y el palacio de Buckingham. Aunque hay otros que siguen siendo toda una incógnita.

Después de unos meses de luto oficial por el fallecimiento de la anterior monarca, el Reino Unido ya está preparado para coronar a quien ya ejerce como rey. Antes de conocerse la fecha oficial, se barajó la posibilidad de que la ceremonia se celebrase en junio, mes en el que se cumplen 70 años desde la entronización de Isabel II en 1953 (aunque llevaba ejerciendo como tal desde febrero del año anterior). Finalmente, se optó por celebrarla un mes antes. Por tanto, rompe con la tradición y con lo esperado, algo que parece una constante en esta coronación.

La coronación de Carlos III se está preparando como un evento festivo por todo el país que consiga reunir al mayor número de personas posible. Más allá del acto de entronización, ese fin de semana largo del 6, 7 y 8 de mayo (el lunes será declarado festivo en el país) estará repleto de actividades lúdicas para disfrutar en comunidad. Minutos antes de la entrada del monarca a la abadía de Westminster —lugar en el que se celebrará la ceremonia ese sábado—, recorrerá las calles de la capital briánica. La coronación podrá seguirse por televisión, al igual que el concierto en el castillo de Windsor el domingo 7 de mayo. Ese mismo día habrá una gran fiesta callejera: se invitará a los ciudadanos a que compartan con familiares y vecinos una comida en las calles. El lunes 8 de mayo tendrá lugar The Big Help Out, una iniciativa en la que se destacará el papel esencial del voluntariado en el país. Un mapa interactivo guiará a los ciudadanos a los distintos eventos programados, que incluso podrán crear y registrar el suyo propio.

Las coronas de Carlos y Camila

ara el día más especial del reinado de Carlos III, el monarca lucirá dos coronas diferentes. La primera, y la más importante, es la corona de San Eduardo, la más antigua de las que posee la monarquía británica y considerada como pieza principal de las joyas del reinado. Con esta misma se coronó Isabel II en 1953. De hecho, ha tenido que someterse a unos pequeños ajustes para conseguir que encaje en la cabeza de Carlos III, que será el séptimo rey que porte la gran corona, datada en 1661.

Después de la misa en la abadía de Westminster, el monarca —siguiendo la tradición de su madre— portará la llamada corona del Estado Imperial, con la que saludará a los ciudadanos desde el balcón de Buckingham. Esta es la joya que se suele utilizar para las ceremonias de apertura del Parlamento y fue creada para la coronación de la reina Victoria, en junio de 1838.

Qué corona lucirá Camila no ha sido una elección fácil, y finalmente ha optado por la que llevó la reina María de Teck en 1911, bisabuela de Carlos III, cuando Jorge V fue coronado. Ha rehuido así la polémica en cuanto al pasado colonial de algunas de las joyas de la corona británica y a la maldición que las persigue.

Bruce Oldfield, escogido por Camila

Carlos III lo tiene fácil, aunque esquiva la tradición más pomposa, ya que será entronizado vistiendo su uniforme militar. En momentos puntuales de la ceremonia, usará otras prendas como la llamada toga de unción, una especie de capa que llevará cuando le coloquen el aceite sagrado sobre la cabeza. Por su parte, Camila ha escogido a Bruce Oldfield, amigo y diseñador que le ha vestido en numerosas ocasiones. Todavía se desconoce cuál es el color escogido para la gran cita. Si quisiera seguir la tradición, optaría por el blanco, símbolo de renovación y pureza.

6.000 invitados menos que en 1953

Lo más probable es que el 6 de mayo se rompa una de las tradiciones más antiguas de la monarquía británica: ningún otro miembro de la realeza extranjera debía asistir a la coronación del nuevo rey, porque la ceremonia se entiende como un acto sagrado entre el soberano y el pueblo. En este caso, se espera la asistencia —aún por confirmar— de reyes, reinas, príncipes y princesas de todo el mundo. Aun así, serán 6.000 invitados menos de los que asistieron a la coronación de Isabel II.

El hombre que preparó el entierro de Isabel II durante 20 años y coronará a Carlos III

Edward Fitzalan-Howard, de 65 años, es el encargado de todos los detalles de la coronación. Este aristócrata, XVIII duque de Norfolk, es, por su título, el responsable de la mayor parte de los asuntos de Estado del Reino Unido: desde ser el responsable de organizar la apertura del Parlamento hasta los funerales de los soberanos y las ceremonias de cualquier tipo que involucran al monarca. Durante más de 20 años estuvo preparando el funeral de Isabel II y ahora, en tan solo unos meses, ha organizado la coronación del nuevo rey.

El papel de los nietos de los reyes

El nieto mayor de Carlos, hijo de Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton y segundo en la línea de sucesión, tendrá un papel “significativo” en la coronación de su abuelo, lo que rompe también con una de las tradiciones en las que los herederos eran meros espectadores de la entronización. Según confirmó Buckingham el martes, el príncipe Jorge, de 9 años, será uno de los cuatro pajes de honor que acompañarán a Carlos en la ceremonia de coronación. En cuanto a Camila, sus cuatro pajes serán tres de sus cinco nietos, Freddy Parker Bowles, los gemelos Gus y Louis Lopes, así como su sobrino nieto, Arthur Elliot.

El aceite crismal con el que se ungirá a Carlos III y a Camila ya ha sido consagrado en Jerusalén. Ha sido elaborado a partir de una mezcla de aceitunas recogidas del monte de los Olivos, el monasterio de María Magdalena —lugar en el que está enterrada Alicia de Battenberg, madre de Felipe de Edimburgo y, por tanto, abuela de Carlos III— y el monasterio de la Ascensión de Jerusalén.

El Carruaje de Estado Dorado, un papel secundario

Otra de las tradiciones que romperán los nuevos reyes es la del uso del Carruaje de Estado Dorado. El día de la coronación de Isabel II, el vehículo fue usado tanto a la ida como a la vuelta desde el palacio de Buckingham hasta Westminster (en un recorrido de unos cuatro kilómetros). De hecho, en 2018 la monarca reveló que ese viaje había sido “horrible”. En esta ceremonia, los reyes viajarán hasta la abadía en otro vehículo del que todavía no se sabe nada, pero sí se espera que regresen en el suntuoso carruaje. La última vez que se utilizó fue en la celebración del Jubileo de Platino de Isabel II, el año pasado, aunque la reina no iba montada en el. La sustituyó un holograma.

Fuente: El Pais

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